sábado, 18 de febrero de 2012

INCENDIO EN MESA REDONDA

En la zona de Mesa Redonda se registraron incendios en 1977, donde 7 personas murieron por almacenaje indebido de material pirotécnico, en 1991 y 1998 se repitió el fuego.  Sin embargo lo ocurrido un  29 de diciembre del  2001,  fue el más trágico, pues dio como resultado la muerte de 227 personas y 247 heridos. Dicha tragedia concentró la atención nacional, los medios, informaron  los pormenores del desastre, luego los resultados y finalmente vino la reflexión.

Desde entonces, cada año los medios recuerdan aquella fatídica fecha. La misma que debe servir de reflexión para evitar otras desgracias semejantes  se recuerda también, que en esa zona se había infringido normas de construcción y almacenamiento, predominaba la ausencia de ley, la corrupción y las mafias que  evitaban la inspección municipal y el decomiso. Las normas eran claras pero estaban muy lejos de ser cumplidas. Incluso, dos días antes, un sereno había sido golpeado duramente por los comerciantes para evitar el decomiso de mercadería ilícita. La tragedia pudo haberse evitado.

Diez años después, otro incendio de gran magnitud se produjo en la zona de Mesa redonda, la cuadra diez del jirón Paruro, calificado en una escala del 1 al 10, éste tendría  9. La causa habría sido un corto circuito.  Dicho local había sido alertado, hace muy poco acerca de su sistema de seguridad el cual no respetaba algunas normas establecidas. Otro peligro representaba  la presencia de conexiones eléctricas expuestas.

Lo ocurrido no  tiene vidas que lamentar, pero sí cuantiosas pérdidas económicas, además de las enorme cantidad de agua que se utiliza para apagar el fuego, además de la contaminación que esto genera en el ambiente por el humo tóxico que despiden las llamas.

Otro incendio originado el mismo día en Villa el Salvador, ocasionó la pérdida de 264 puestos en una zona comercial. Las autoridades pronto determinarán las causas de ambos siniestros, pero eso no debe quedar ahí. El reto debe ser  incidir más en la prevención, en la exigencia por el cumplimiento de normas de seguridad en los locales comerciales. Los planes de prevención y planificación deben ser  ejecutados a cabalidad. De lo contrario, las desgracias seguirán ocurriendo y perjudicando a más personas.

ACCESO A LA EDUCACIÓN

En nuestro país, los últimos años ha ido incrementándose la demanda  de escuelas particulares, debido a que muchas familias tienen mayor poder adquisitivo, a esto se suma la  desconfianza que tienen respecto a la educación pública.

Frente a esta situación, los colegios particulares, cada año, incrementan el costo de matrícula y pensiones, a pesar de que no todos tienen la calidad que ofrecen, cuando hablamos de costos es impresionante la diferencia entre la educación privada y la pública. La enorme inversión que hacen los padres, se vuelve excluyente para el sector de menores recursos, que es el de mayor población. Debido a ello miles de jóvenes optan por las universidades públicas, que son la mejor opción, sin embargo, estudiar en ellas se torna más difícil, pues, las vacantes que ofrecen son mínimas respecto a la cantidad de postulantes. Así muchos quedan postergados, con la esperanza de conseguir una vacante en el siguiente año.

Toda persona tiene derecho a la educación, por ello, el Estado debe garantizar que los peruanos tengan acceso a ella en los distintos niveles, desde el inicial hasta el técnico y superior. Especialmente en estos dos últimos, donde la educación pública ha sido relegada. No olvidemos que el sustento de una economía está en la formación óptima que tienen los técnicos y profesionales de un país. Además, tengamos  en cuenta que si una persona  carece de educación , está en una gran desventaja , sus conocimientos son pocos y  su interpretación de la realidad es muy limitada, es pasible de  explotación ya que no conoce sus derechos. Indudablemente, la educación permite mejorar la calidad de vida  y es la mejor de las armas para el progreso.




miércoles, 15 de febrero de 2012

TESTIMONIO DEL TERROR

Mi nombre es Marlene, nací en Coracora, departamento de Ayacucho, voy  a contar  algunos episodios tristes de mi vida, como lo que me pasó cuando tenía 11 años. Nosotros vivíamos en la hacienda de Lampalla frente a Piedra Blanca, en la quebrada de Coracora, ahí era todo tranquilo, mi papá era el encargado principal de una hacienda, a veces yo escuchaba que los mayores hablaban de lo que estaba pasando en otros pueblos con  el terrorismo, pero recién pude experimentar de cerca lo que otros habían pasado cuando ellos llegaron a la hacienda.

Era el año de 1991, recuerdo que mi papá tenía una radio portátil, siempre escuchaba las noticias, así se enteró de que un grupo de hombres venía por las alturas de Yauca y estaba dirigiéndose a la quebrada, era el lugar por donde estábamos nosotros. Ya  de  noche después de deshojar maíz, estábamos  todos en la cocina con miedo, serían las nueve de la noche cuando, Victoria, una chica sale hacia afuera para hacer sus necesidades, y escuchamos que gritó, pero clarito nos dimos cuenta que alguien le había tapado la boca. En ese momento, ellos empezaron a tocar la puerta, diciendo abran compañeros, se  escuchaba que eran bastantes, hacían bulla. En ese tiempo se comentaba que ellos se llevaban a los niños y jóvenes desde los 12 a los 17 años a la fuerza, por eso será que mi mamá rápidamente me hizo acostar entre mis primitos pequeños y yo tuve que encogerme para que me confundan con alguien de menor edad,  porque mi cuerpo era muy desarrollado y aparentaba tener más de once. Recuerdo clarito que mis dientes rechinaban, mi cuerpo temblaba, hasta hacer sonar los resortes de la cama, porque sentía  mucho miedo. Desde donde estaba podía ver hacia la cocina, había hombres y mujeres todos  con la cara seria y con sus armas, se comunicaban con unos aparatos con antenas grandes o radios, ellos hicieron  preparar  comida porque estaban con hambre. Llegaron con la intención de matar al dueño de la hacienda, pero él no estaba esa noche. A mi papá le dijeron que abra las puertas que tenían chapas y estaban cerradas, pero él no tenía las llaves y recibió una patada. Uno de ellos disparó a las  chapas de las puertas hasta que se abrieron, allí encontraron  en una despensa todo tipo de comidas y enlatados, que el dueño había guardado, cuando se fueron se llevaron todo eso.
No sé cómo mi papá se ingenió para sacarme escondida debajo de su poncho, me  llevó hasta la chacra y me dejó debajo del maíz en un surco, me dijo que no salga de ahí hasta que me vinieran a buscar. Me quedé sola, muy asustada, pensando en que algo malo le estaban haciendo a mis padres y hermanos, expuesta también a una mordedura de víbora o de algún otro animal, así estuve toda la noche llorando en la oscuridad.

Al día siguiente los hombres salieron a la chacra a sacar maíz,  me asusté mucho cuando vi que se acercaban hacia mí, en ese momento oí la voz de mi papá que les habló y les señaló  por dónde encontrarían choclos grandes, de ese modo cambiaron de ruta  y ya no me vieron,  de lo contrario pienso que  me habrían llevado.

 Yo tuve que seguir echada, boca abajo, mi barriga sonaba de hambre pero ni siquiera podía levantarme a romper la caña  porque corría el riesgo de que me vean, así estuve con hambre y sed hasta que otra vez llegó la noche. Mi papá no podía salir a verme porque a él también lo vigilaban. Ellos se fueron al tercer día y mi familia fue a buscarme, ahí me encontraron sin fuerzas y me llevaron a la casa. Fue una experiencia muy dura a mis once años.

Al siguiente año, fuimos a Piedra Blanca, ahí estaba la  hacienda del señor Andrés Ibarra, al que habían matado dos años antes y solo vivía la viuda con sus dos hijos de cinco y siete años. El finado había tenido cuatro esposas, en ese tiempo ellas se habían reunido para repartirse los bienes y habían llegado al lugar para conocer lo que les correspondía.

Nosotros vivíamos con su última esposa, la señora Avelina. Era el mes de febrero y habíamos salido al campo a escarbar camote con mis primos, yo tenía doce años, ellos, entre los once y diecisiete, además de dos mayores que eran esposos. Recuerdo que el sol se estaba escondiendo entre los cerros, serían las cinco de la tarde, cuando vimos que por todo el callejón de enfrente venían hacia el lugar, haciendo una sola fila, todos  con sus armas, hombres y mujeres con dos acémilas adelante.

 Fuimos hacia el otro lado con la intención de escondernos pero vimos que por ahí venía otro grupo con la intención de cercar la hacienda. Nosotros nos asustamos y empezamos a llorar porque de todas maneras nos iban a encontrar en el camino. En ese momento mis primos mayores acordaron que los menores entremos a un canal de agua del cual se abastecía la hacienda, que estaba  cerca del camino para escondernos ahí, así  debíamos avanzar en sentido contrario, poco a poco, hasta que los terroristas  pasen por el camino sin vernos. Antes de eso, mi primo mayor  se había regresado y logrado sacar a tiempo a las viudas que estaban en la hacienda, hacia otro lugar donde había sembrío de maíz. Mi papá durante la noche echó al canal de agua algunas manzanas, choclos y queso para poder recogerlo y comer algo porque no sabíamos cuántos días debíamos mantenernos alejados del lugar. Así  seguimos avanzando dentro del agua, hasta llegar a un  lugar montañoso. Salimos ya  casi de noche, ahí muy asustados dormimos al borde del río.

Al día siguiente mis primos empezaron a colocar en la copa de un árbol pedazos de  ramas resistentes, teníamos que ser bien discretos. Arriba  pudieron armar  una especie de base que nos serviría de cama para permanecer ahí, escondidos  durante  tres  días. Sólo bajábamos para hacer nuestras necesidades. Recuerdo que en un día y medio se había terminado nuestra comida y en el tiempo restante nos sentíamos moribundos, pero, por temor, preferíamos quedarnos en el lugar. Esas tres noches pasamos en el árbol echados mirando al cielo, pensando en lo peor.

En la hacienda, los terroristas mataron a balazos, a un  toro padrillo, luego hicieron preparar comida para todos y se llevaron bastante carne. Antes de irse habían amenazado a la gente diciéndoles que pobre de aquel que hable algo, le sacarían los ojos, la lengua, la cabeza y como ejemplo de lo que les sucedería, le dieron un machetazo a un carnero y lo degollaron. Mi mamá había visto que entre  todos  había   dos chiquillas de 15 y 16 años que lloraban en silencio mirando hacia el lado de su pueblo Chaquipampa porque estaba al frente, las estaban trayendo de aquel lugar. También habían subido a Pullo y se habían llevado a Juana, una chica de 16 años a la que  conocíamos todos porque siempre venía a deshojar el maíz, hasta hoy nadie supo de ella.

Tres días después  vimos que llegaron los militares de la base de Pullo  con la intención de entrevistar a la población, por la noche también llegaron los militares de la base de Chaviña y Lucanas a caballo. Al día siguiente comenzaron a entrevistar a los mismos pobladores. Nunca entendí porqué motivo los militares de ambas bases casi se matan, se desafiaron  al extremo de alistar sus armas para enfrentarse entre sí , nosotros permanecíamos entre ellos también asustados, llorábamos de miedo, recién estábamos recuperándonos del susto anterior, y veíamos que querían dispararse entre sí.

Mi papá les dijo que en quién íbamos a confiar, que si habían venido a  pelear entre sí para asustarnos más de lo que ya estábamos. Entonces los militares nos trataron mal, nos reclamaban  y decían ustedes han atendido a los terroristas, mi mamá les dijo que sí lo habían hecho, porque estaban amenazados, que vivíamos entre dos caminos, entre la vida y la muerte. Recuerdo que preparamos caldo en una inmensa olla  para el desayuno y cada grupo de militares se regresó por donde vino.

Entonces decidimos regresar a Coracora, salimos de noche, a escondidas, el viaje lo hicimos a pie en cuatro días. Al llegar nos sentimos más aliviados y más seguros. Pero solo fue por un tiempo. Una noche cerca de la casa,  pasó desfilando un grupo de hombres que daban vivas a su líder, se dirigían al centro del pueblo, yo me puse a llorar porque pensé que otra vez estábamos cerca de un peligro y ya no teníamos a donde ir. Empezamos a escuchar las detonaciones, que remecían nuestra casa como si fuera un temblor fuerte. Desde la parte alta donde vivíamos pude observar  que  unos objetos  como pirotécnicos eran arrojados hacia la iglesia, al caer sonaban fuerte, dañaron los alrededores de ella, pero el lugar donde estaba la virgen, milagrosamente no se hizo nada, vi cuando  el techo de la municipalidad se incendiaba, así desaparecieron todos los documentos que se guardaban, la jefatura también se cayó igual que la comisaría. Algunos policías estaban en los techos disparando, todo era oscuridad. A los quince días, mi tía me trajo a Lima.

Ahora que recuerdo esos  momentos de horror y angustia  que viví en mi niñez, pienso que se quedaron marcados en mi vida y cuando escucho alguna noticia que tiene que ver con la violencia de esos años, todavía siento miedo, yo  jamás desearía que se repita lo mismo con  mis hijos ni con mis nietos, ni con nadie.

martes, 14 de febrero de 2012

DIFERENDO MARÍTIMO ENTRE PERÚ Y CHILE

La Corte Internacional de Justicia, fue establecida en 1945 en la Haya (Países Bajos), es el principal órgano judicial de la Naciones Unidas. Puede resolver controversias jurídicas entre los Estados que forman parte y emitir opiniones consultivas sobre cualquier cuestión jurídica que le sea planteada por la Asamblea General o el Consejo de Seguridad. Este último es el órgano de las Naciones Unidas encargado de mantener la paz y la seguridad entre las naciones.
Ante esta Corte Internacional, el 16 de enero del año 2008, el  Gobierno de Alan García Pérez, respaldado por el Congreso de aquel entonces, presentó una demanda ante la Haya por diferencias en los límites marítimos con Chile, debido a que los espacios marítimos de ambos países, se superponen parcialmente. La  intención fue  buscar una solución equitativa al  origen  de esta divergencia.
 El gobierno chileno manifestó de inmediato su malestar afirmando que Perú, desconocía los tratados vigentes, pues éstos ya se habían fijado en la década de 1950, sin embargo, para nuestro país, estos tratados son solo acuerdos pesqueros. A partir de entonces se presentaron en determinadas fechas, las memorias del caso, luego las réplicas y los alegatos escritos. Cuatro años después, en este mes de febrero se sabrá la fecha para el inicio de los alegatos orales. Eduardo Ferrero Costa, miembro de la Comisión Técnica de la Delegación peruana ante la Corte de la Haya, informó que existe  un documento desde 1964, elaborado por el asesor chileno Raúl Bazán, mediante el cual se  reconoce la inexistencia de un tratado marítimo con Perú, dicho documento, sería presentado como prueba ante la Haya.
Estos días la Corte Internacional de Justicia nombró a su nuevo presidente el jurista eslovaco Peter Tomka, cuya misión es resolver el litigio de ambos países después de los alegatos orales. La fecha para la realización de los mismos está próxima a determinarse, por lo que ha generado  mucha expectativa. Los peruanos confiamos en que el resultado  será un motivo  para procurar la paz, recordemos que los fallos de la Corte, la cual representa a los principales sistemas jurídicos del mundo, son obligatorios e inapelables.

jueves, 9 de febrero de 2012

CARNAVALES EN LA CAPITAL

En nuestra capital, la fiesta de los carnavales se lleva a cabo en el mes de febrero, llegó al  Perú  como influencia de la cultura europea, pero con el tiempo fue adquiriendo estilos diferentes de acuerdo a la costumbre de cada pueblo, ya sea de  la costa, sierra o selva.

Desde los años 20 ya se celebraba con disfraces, carros alegóricos y  reinas de belleza. En los años 30 se acostumbraba el juego de la matachola, con la cual se golpeaba a la víctima sin piedad. Las autoridades recomendaban tener mucha prudencia  con esta celebración, pues se usaba  aguas negras, betún de zapatos y hasta piedras. En 1959,  el gobierno  de Manuel Prado  prohibió el juego del carnaval en todo el territorio de la República, debido a los excesos que cometían las  turbas callejeras que atacaban a los transeúntes con piedras, palos y las famosas matacholas. Luego, varias  décadas  se celebraron  los  carnavales secos, es decir, sin agua, solo con desfiles de reinas a quienes se les echaba pétalos de flores.

Actualmente,  en los clubes distritales o departamentales de nuestra capital se celebran las fiestas más típicas del carnaval, con sus peculiares formas, a la usanza de cada pueblo de origen. Lo característico de dichas fiestas es el uso del agua  junto al talco, las serpentinas y pintura. También se acostumbra el cortamente, unsha o yunsa  que generalmente es el tronco de un árbol plantado en medio del lugar, de cuyas ramas cuelgan diversos objetos, grandes y pequeños. Alrededor de éste, bailan los participantes, quienes al ritmo de la música,  poco a poco van cortando el tronco hasta hacerlo caer  y    recoger lo que hay en él.

Otro panorama se ve  en los barrios de la capital, donde, a propósito de  esta celebración se cometen  actos de violencia, robos, daños a la propiedad, tocamientos indebidos, entre otros. Para frenar esta situación, el jefe de la Sétima Región, el general Aldo Miranda dio a conocer el “Plan de carnavales 2012” el cual contempla que cada fin de semana se llevará a cabo el patrullaje en los denominados puntos críticos de la ciudad, con la finalidad de evitar algún acto contra las personas y la   propiedad.

 Esta acertada medida debe complementarse con otro aspecto importante, como es la prohibición de usar agua para los carnavales, de lo contrario seguirá  generándose  el desperdicio de este vital elemento y la inconciencia de quienes la usan con dichos fines. Del mismo modo, los medios harían  bien si  en esta fecha enfatizaran en la importancia del cuidado del agua. Es un buen momento para reflexionar acerca de ello.

Editoriales sancionadas por cobros excesivos

Los textos escolares, son los libros de consulta, a los que cada estudiante de la educación básica, recurre cuando necesita  buscar información, para desarrollar tareas, reforzar sus aprendizajes o resolver dudas acerca de un determinado tema. Hace algunos años los padres de familia cuyos hijos estudiaban en colegios nacionales o particulares, siempre  debían comprar dichos textos para ayudar a sus hijos en el estudio de las diferentes materias,  el mismo libro podía ser utilizado por el hermano  mayor y todos los menores que le seguían   de la familia.

Desde este último quinquenio el Estado se interesó por dotar de libros a todas las escuelas nacionales del país, así, los estudiantes trabajan las diversas materias con ayuda de sus textos escolares, los mismos que al siguiente año serán útiles a los que suben de grado.

En los colegios particulares, la situación es distinta, ya que es el padre de familia quien se hace cargo de la compra de libros, cuyos precios, en muchos casos es excesivo.

Las empresas   editoriales acuden a las instituciones educativas privadas para  ofrecer sus textos,  en algunos casos, el libro se convierte en un cuaderno de trabajo, donde el estudiante debe escribir, desechando la posibilidad de que sea utilizado por alguien más. Esta situación genera desconcierto en los padres de familia, pues cada año los gastos escolares se hacen excesivos. Convirtiendo en un negocio lucrativo la  venta de textos, por parte de algunas editoriales. Cuatro de ellas fueron denunciados por ofrecer pagos a los colegios a cambio de que las incluyan en su lista de útiles y aumenten los costos, que serían asumidos por los padres de familia.

Esta situación, motivó a que  el presidente del Consejo Directivo del Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi), Herbert Tassano, anunció  que inmovilizará los fondos de las cuentas bancarias de cuatro editoriales, para garantizar la devolución del dinero cobrado de manera excesiva a los padres de familia. Informó que se denunció de oficio a las empresas editoriales, y se investigará para determinar el grado de responsabilidad de cada una de ellas. Sostuvo que “los planteles están obligando a los padres  a comprar un libro no porque sea el mejor sino porque ellos  van a ganar”. 

Por otro lado el Congreso aprobó una modificatoria de ley para evitar la obligatoriedad en la compra de libros nuevos, dicha norma garantiza el derecho a usar libros de segundo uso  como fuente de consulta  o material de trabajo.

Es sabido que, en los colegios particulares, permanece la costumbre de obligar a los padres a comprar libros nuevos, editados el mismo año, del mismo modo, en las listas de útiles disponen el uso de materiales de determinadas marcas. Además de los cobros excesivos por concepto de matrícula y pagos adicionales.

Es necesario que esta situación cambie pronto, la intención de Indecopi y del Congreso, respecto a todo lo anterior, será meritorio si en las instituciones educativas se traduce en hechos concretos la intención de facilitar el acceso a la educación.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Polémica por las declaraciones de Iván Thays

Hace pocos días, el escritor peruano Iván Thays, en el blog  VANO OFICIO del diario  El país.com de España, manifestó: “la comida peruana es indigesta y poco saludable. Casi sin excepción  se trata de un petardo de carbohidratos al cubo, una mezcla inexplicable de ingredientes”. Esto  generó una reacción en cadena, de todo tipo de comentarios, en las redes sociales, en  su mayoría fueron dardos contra el escritor. Algunos sostienen que su intención, ha sido generar polémica para hacerse más conocido, como escritor porque  no es reconocido como tal, otros,  que Thays le ha hecho daño a  la gastronomía peruana con semejantes comentarios, que no era el momento ni el modo de expresar una opinión así. Etc, Sin embargo, hay pocos que lo felicitan, por haber manifestado su opinión de esa manera.

Días después, en respuesta a las críticas, él agregó: “Si hay algo más indigesto que la comida peruana es el patriotismo de parroquia. Esta bulla mediática (se refiere  a las reacciones  del público) demuestra que el llamado boom gastronómico peruano no es ese elemento unificador…sino, al contrario un elemento marginador, que exacerba el peor nacionalismo y reacciones intolerantes, machistas homofóbicas y chauvinistas de los peruanos.

Un periodista resaltó  la idea, casi misteriosa, de que se trata de una extraña coincidencia, el hecho de que estos comentarios se hayan dado precisamente cuando está por culminar, en España, la principal feria gastronómica Madrid Fusión.

Frente a ello, el empresario y cocinero Gastón Acurio, en una entrevista manifestó que la cocina peruana contribuye al desarrollo del país, pues cerca de 5 millones de personas trabajan en la cadena de  la gastronomía peruana. No quiso opinar sobre las declaraciones del escritor y prefirió resaltar el hecho de que algún día la gastronomía peruana se convertirá en un trademark, es decir en una marca registrada.

Estas corrientes de opinión contrarias, que llegaron incluso al insulto, nos lleva a pensar, una vez más, con respecto a la enorme responsabilidad  que tiene toda persona, que hace uso de un medio de información, ya que puede desatar controversias innecesarias, debe saber si  lo que va a manifestar va a generar polémicas constructivas o no, todos tenemos derecho a dar a conocer nuestra opinión de manera libre, pero debemos procurar que la forma y la intención sea prudente.